Empezó fugaz y efectivo para el conjunto gijonés que en los primeros minutos del partido ya se había puesto 0-2 en el marcador con goles de Torres y Vigón, el primero una gran internada de Torres por la izquierda que la clava por el palo corto tras un disparo raso, y el segundo Torres cede de tacón al borde del área para que Vigón empalme con la izquierda quitando las telarañas a la escuadra rival, pero no paro el aluvión naranja ya que en el minuto 5 Jorge se encargó de enviar un disparo al palo, el 86ers llevaba la voz cantante y aunque dispusieron de las mismas ocasiones ambos equipos el conjunto visitante entrelazaba más pases e internadas que sus rivales, que salían rápido al ataque y no dudaban de probar fortuna desde lejanas distancias que apenas ponían en peligro la meta de Barbosa, la ocasión local más relevante fue en el minuto 13, que obligó al portero a lucirse con una expléndida estirada.
La segunda parte empezó bravía y en el minuto 2 tras robar un balón el 16 local encara a Vigón que le frena y ambos van al suelo donde el 16 empieza a golpear al jugador visitante continuadamente, a lo que éste constesta entorpeciendo su incorporación ambos se encaran y acaban expulsados, después en la grada se dieron la mano en un acto de auténtico fair-play, lo que pasa en el campo queda en el campo. Pasaban los minutos y el ritmo del partido no cambiaba, los naranjas con su ventaja mantenían el partido, hasta que en el minuto 8 un lanzamiento que rebota en Jony se cuela en la portería tras una perfecta parábola ante la que Poti no puede más que mirar. Siguieron los minutos y en el minuto 15, el número 5 local pierde un balón ante Marcos y al ver que no puede con él le patea brutalmente como hizo Pepe en Getafe, lamentable este personaje que previamente había empujado a Vigón y agarrado del cuello a Torres en la anterior expulsión y que ahora también se encaraba con Jony, estaba caliente y así se fue al vestuario, mejor para el fútbol.
Para enfriar el partido había que marcar, y se hizo esperar hasta el minuto 19 en el que Marcos abre al corner para Torres que cede a Rivela que libre de marca empuja el balón a la portería dando un respiro a los visitantes. Pero aún se quería más y el portero local lo evitó en el minuto 24 salvando un gol casi cantado de Rivela, en el 25 llegó de nuevo el color rojo al campo, el capitán local acribilló a patadas a Torres y en la posterior contra se encuentra con la brutal entrada de Marcos que le pilla de mala manera, nada que protestar, ambos capitanes dialogan para establecer las paces entre ambos equipos, otro bonito momento de juego limpio a pesar de la dureza del partido, así da gusto.
Para concluir en el 27 Rivela saca de corner y tras pegar el balón en el hombro del portero, el esférico se cuela en la meta local, nos tenemos que acostumbrar a este tipo de goles por parte del 10 orange. La ocasión más clara de La Sierra llegó en el 28 tras una gran jugada en el área que tras un pase de la muerte manda el 10 local al palo, una lástima para La Sierra que mereció el gol tras tan clara ocasión.
Ahora a afrontar la última jornada de liga y después a disfrutar de la cena de despedida en la que todos los miembros del club pondrán la guinda a una temporada llena de altibajos, emociones, enfados y alegrías, sonrisas y lágrimas, abrazos y hostias. Soñemos con algo mejor la próxima temporada.
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